Esa música cristiana.

Colosenses 3:16 La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos e himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

Efesios 5:19 Hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;

Son estos los versículos bíblicos en los que los así llamados “cristianos” se basan para publicar y vender su música religiosa, cuyo fin es el de ganar buenos ingresos económicos, y, en el ínter, ganar adeptos nuevos que según se dejarán convencer por la influencia “divina” de dicha música, para cerrar el círculo nuevamente con más vendimia de su parafernalia). Considérense tales versículos bíblicos como “filtros” los cuales son empleados mediante el uso de la fe más que de la razón para producir lo que ellos llaman “música cristiana”.

Es de notar que textos proselitistas del cristianismo nunca hacen crítica a la comercialización y mercadotecnia del cristianismo en su modalidad de música, su énfasis está centrado en un fanatismo irreconocible por los adeptos religiosos que ven como finalidad de la vida, servir a un Dios en todas las actividades personales. Al mencionar el aspecto irreconocible del fanatismo, me refiero al hecho de que ningún cristiano dedica actividades mundanas al servicio de Dios, de modo que no son todas las actividades personales, y la adhesión es un modo de garantizar que el adepto jamás logre escapar de ese fanatismo. Lo único que se critica en este párafo es el rechazar cualquier vínculo musical con el Rock & Roll, el sexo (en todas sus modalidades, aún dentro del matrimonio si no es con fines reproductivos),  y sobre todo lo secular, el paganismo y las religiones no pertenecientes a su corriente e ideología.

Para un cristiano, solo lo que tenga esos filtros es ‘música’. Supongase esos criterios para saber por qué un cristiano no escucha música como la de Tchaikovsky, Lizt, Beethoven, Rachmaninoff, etcétera. Aún la música “sacra” no es sagrada para ellos, porque tiene un fuerte vínculo a la liturgia católica y para ellos la iglesia católica representa la gran “ramera apocalíptica”. Es decir, si la música no pasa por estos filtros, para ellos no es música y por lo tanto no debe ser escuchada. Recordemos que todas (absolutamente) las actividades personales de un cristiano deben ser consagradas a Dios (sujeción/adhesión/servilismo/esclavitud). Este apartado resulta además interesante para saber por qué de hecho, rechazan los cristianos al arte en sí mismo, al arte consagrado, a las bellas artes. Por que ¿cómo va un cristiano a gozar de una experiencia placentera a su ser (espíritu/cuerpo), a su persona (mente o conciencia/alma) si no es causa de alabanza al Señor? Y, aún cuando el arte tuvo esa finalidad, ¿cómo disfrutar de ello si según Rookmaker el arte cristiano sólo degradó a la divinidad en lugar de alabarle?

Definen los cristianos el carácter de su música (o himnos de alabanza) como un estímulo a la “verdadera espiritualidad”, como la compenetración a la doctrina que hace al espíritu (de uno) alabar a Dios en lugar del estímulo a la “carne” para el “esparcimiento”. Podríamos acomodar cualquier tipo de música. El simple hecho de que se piense que por escuchar música “no cristiana” se tenderá a adoptar tendencias pecaminosas, o bien, por escuchar música “cristiana” pero en su género de rock, se tenderá a adoptar “falsas doctrinas” es tan cierto como que uno por escuchar música hecha por homosexuales, cambiará por ese hecho sus preferencias sexuales. Absurdo. Considero además que sus propias críticas son incompletas, debido a que nunca explican por qué razón(es) la “música cristiana” basada en el rock&roll contiene falsas doctrinas. Insisto, es absurdo. El absurdo que se vuelve ad-infinitum al analizar que no hay ninguna música que estimule la carne. El estímulo de la música es sensorial ciertamente, pero opera más entorno a la mente que al cuerpo.

Siendo además un arte, es falaz que quieran presentar sus estudios “científicos” como la prueba destinada a sustentar su tesis de que el rock destruye a nivel biológico, es decir, que degrada la materia. Ninguna ciencia puede ocuparse de analizar al arte porque el arte es subjetivo y a su vez ningún arte puede degradar la materia. Pueden hacerse conclusiones objetivas a partir de un estudio con carácter igualmente objetivo en la relación del arte con el hombre, pero no en cuanto a los estímulos que pueda ocasionar, porque a todos ocasiona estímulos diferentes, incluso hay quienes pueden no sentir estímulo alguno por alguna obra de arte, por ejemplo, Roberto Gómez Bolaños para quien la “Guernica” de Picasso es una caricatura.

El Origen del Rock & Roll

Dentro de las sesudas investigaciones que hacen los eruditos cristianos es notable que sus alusiones a culturas no cristianas como la africana y las devenidas de esta como la vudú (el cuál no entiendo por qué lo relacionan con la música rock) en Costa Rica y Cuba, el sexo y el satanismo sean usadas como bastiones para defender su tesis (que el cristiano sólo debe escuchar música cristiana y que dentro de ésta no deba existir el rock cristiano). Supongo que es un modo de falsificar la información de modo que se ajuste a su tesis, tal como hacen muchos otros escritores de la literatura cristiana. Por otro lado, la asociación de alguna práctica sexual con el nombre del rock n’roll no hace en ningún momento que por escuchar rock (en sus muchas variantes) el escucha esté ya por ese hecho predispuesto “mágicamente” a tener relaciones sexuales (¿quizá en el asiento trasero de algún automóvil?) Sería como volver al ejemplo que di en el comentario respecto a volverse homosexual por escuchar música hecha por homosexuales, que en este caso podría ser aplicado a que si uno escucha música ranchera, se volverá por consecuencia un ranchero.

Es esa “mancha” en el origen del rock n’roll la que ha evitado que los cristianos permitan que dicho género musical sea parte de su repertorio proselitista. Ahora bien, si el argumento de los cristianos se enfoca en que un género musical emanado de algo con implicaciones sexuales no puede ser considerado por alguien que pretende alabar a Dios, entonces debieran los cristianos excluir de la Biblia el famoso “Cantar de cantares”. Incluyo un texto extraído del artículo “¿Rock Cristiano? de Ric Llewwllyn, publicado por FE):

… Parece trazar un paralelo entre el intento de” Cristianizar” la música Rock y el de” Cristianizar” las variadas practicas paganas en la Roma del cuarto siglo después de Cristo. Tales prácticas religiosas, de origen babilónico, fueron introducidas por el emperador Constantino en 313 Después de Cristo, en su esfuerzo por hacer que el cristianismo sea aceptable a los paganos de la época. De esta manera nació el Santo Imperio Romano. Las fiestas paganas fueron adaptadas al cristianismo y como consecuencia, muchos símbolos y ritos usados por los paganos fueron reinterpretados y adaptados a la fe y practicas cristianas. La Cristianización de las costumbres, símbolos y ritos paganos se realizó para que los paganos pudieran convertirse al cristianismo sin en realidad dejar sus ritos y viejas creencias.

La pregunta fuerte y obligada a este texto por parte de los cristianos es que, después de identificar su evidente rechazo al paganismo, es ¿por qué celebran la natividad de Jesús el 25 de Diciembre que es una fecha completamente pagana? ¿Por qué permiten la identificación de Jesús con el apelativo “Adonai” que proviene del paganismo griego y específicamente del personaje conocido como Adonis? Y por último, a diferencia de los testigos de Jehová que rechazan la cruz (que también es un símbolo pagano), ¿por qué aceptan que Cristo fue crucificado en lugar de ser clavado a una simple estaca como los testigos?

Así como el rock “cristiano” es hijo del rock “secular”, también muchos de los ritos cristianos son hijos de los ritos paganos. Ya lo mencioné en el párrafo anterior en la sección de preguntas obligadas. Lo interesante aquí es que también se incluye el rechazo a las bebidas embriagantes. Hay algunos grupos de cristianos (no musicales, aclaro) de los que tengo conocimiento, que han logrado sacar a jóvenes del alcoholismo haciendo que trabajen en centros donde fabrican diversas cosas que luego venden para su autofinanciamiento. Y así también hay centros cristianos donde ello es un pretexto para la explotación de los “rehabilitados” (que resultan ser un gran porcentaje) que poco reciben de rehabilitación sin la supervisión de un psiquiatra y un terapeuta, que en su creencia, sólo la palabra de Dios basta para su “sanación”.

El hermetismo con el que los cristianos manejan la adaptación de ciertas congregaciones para captar adeptos refleja cierta hostilidad representada por el hedonismo. Confundiendo con ello fácilmente las cosas, pasan del heavy metal o rock pesado, hasta el karate (sin haber ninguna relación entre ellos, ni tampoco entre el karate y el hedonismo). Se trata de otro argumento falaz que pretende convencer de que tan malo es el rock como el graffiti, la danza de descanso (ignoro que es eso) o destrozar objetos (práctica poco común en el karate, que por sí misma no representa otra cosa más que el triunfo de la conciencia sobre la materia a través del cuerpo).

Si no es para alabanza, no es música autorizada por Dios. Por supuesto estas aseveraciones fanáticas no pueden ser tomadas en serio por alguien con sensibilidad para apreciar la hermosura de la música de Chopin o de Wagner, como tampoco la música hecha hoy en día por grupos que van desde Yes, pasando por Richard Wakeman, hasta Le Orme. Valga otro texto que cito del mismo artículo anteriormente referido para hacer notar otra contradicción:

Aun cuando la música sagrada pueda tener un propósito evangelístico (Salmo 96:1-3; 108:3), en las Escrituras no se usa principalmente para esto. De hecho, no hay versículo alguno que declare, “Canta el Evangelio de Cristo”. La Palabra nos dice que prediquemos. Dios pueden usar la música ciertamente para traer a alguien a Cristo, pero en algún punto, debe haber una presentación del Evangelio. Nuestra música es principalmente la expresión de una vida llena de Espíritu Santo, y no se ha hecho para el uso y consumo del mundo [*]. Nosotros parecemos tan deseosos de cantar nuestros himnos al mundo, que no dudamos de ponerlos en su lengua vernácula, mientras pensamos que todo es evangelistico.

La pregunta llega al poner atención al texto subrayado, si estarán aludiendo al carácter mercantil de lo que ellos llaman “música cristiana” o bien al simple hecho de escucharla, porque para tal caso sería gratuita, como muchos de sus servicios los cuales en realidad les cuestan a sus creyentes. Valga otro texto para resolver mi cuestión:

¿Además, dado que los rockeros religiosos dicen casi siempre, que ellos están intentando atraer simplemente a los no creyentes, por qué no van entonces directamente al campo secular, dejando el llamado a la Iglesia?, ¿Por qué preocuparse por aquellos ya salvados? Naturalmente ya sabemos la respuesta,: el ochenta por ciento de sus entradas provienen de fuentes cristianas como las librerías, iglesias etc.

Jesús dijo que cuando fuese levantado, Él habría atraído a todos los hombres a sí mismo. ¿Entonces por qué los músicos cristianos creen que ellos pueden atraer a los no creyentes usando la música y los métodos del mundo, cuándo el único efecto de todos esto es estimular la carne y las emociones en lugar del amor hacia Dios?

Se responde a mi pregunta hecha en el párrafo anterior; aquí sí están criticando el carácter mercantil de su parafernalia. Por lo que reafirmo que por honestidad y coherencia debieran criticar toda esa vendimia de parafernalia cristiana que poco tiene que ver con lo espiritual y mucho tiene que ver con el dinero y lo material. Además una vez más se demuestra por qué los cristianos son tan insensibles al arte. Deben creer que el mundo “secular” no tiene alma o sentimientos y que por tanto, la música “no cristiana o secular” está destinada a la estimulación de la carne, que dicho sea de paso, debe por ello entenderse que se trata de una actividad sexual. Nada hasta ahora me ha parecido más absurdo que esto.

Concuerdo con ellos en que las teorías sobre lo subliminal no tienen ningún sustento comprobable y de hecho, son contradictorias en sí mismas. De hecho ni siquiera debieran ser consideradas teorías. También concuerdo en que es altamente cuestionable hablar de que la música (sea cual sea) pueda producir mal alguno.

El hecho que la música puede usarse para el mal, está claro en las Escrituras. Lucifer fue creado con una gran abundancia de talento musical que evidentemente debía ser usada en dirigir a las criaturas angélicas en la adoración a Dios (Ezequiel. 28:13). La caída de Lucifer, evidentemente ha traído a una perversión a la música, de manera que, el uso impropio de la misma fuese ofensiva a Dios (Amos 5:23; 6:5). El hecho que la música tiene una influencia notable en las emociones o en el estado de animo de una persona esta enseñado claramente en las escrituras (I Sam 16:15-17, 23,; II Re 3:15).

La cita a Ezequiel 28:13 en ningún momento atribuye a Lucifer ningún talento musical. Por otro lado, el simple hecho de afirmar la perversión a la música por su parte hace de nueva cuenta que toda la música no cristiana se vuelva por ello en música luciferina.

…A pesar de esto, algunos estudiosos de la Biblia siguen diciendo que la música es amoral (en lugar de moral, o inmoral), y que no puede por si sola inducir a las personas a pecar. Cada uno tiene el derecho a la propia opinión, pero la búsqueda científica indica exactamente lo opuesto (y no mencionando las Escrituras apenas citadas). Al fin Allan Bloom , (un no creyente) en su libro The Closing of the American Mind, hace algunas observaciones interesantes sobre los efectos morales de la música en las personas (el pp. 68-81).

Nada es más singular en esta generación, que su dependencia de la música… Hoy, una gran mayoría de personas jóvenes entre diez y los veinte años de edad viven para la música… La música Rock anima las pasiones y propone modelos de vida que no tiene ninguna relación con la vida diaria de estas personas jóvenes… es sospechoso de la dependencia de la música Rock, particularmente en el caso de ausencia de una fuerte, contra tendencia tiene el mismo efecto que tienen las drogas.

Se repite el método de falsificar testimonios, hacer uso de la falacia de autoridad, otorgar títulos a personas que no los tienen y sobre todo, manejar tendenciosamente la información y los términos. Lo demuestro; el arte es subjetivo. El arte es objeto de interpretaciones y no hay consensos definitivos, estándares, o convenciones que hagan de él un objeto de estudio equiparable a los objetos de estudio científicos (los cuales son objetivos, no subjetivos). Una pintura como Guernica de Picasso no puede producir el mismo efecto en diversas personas, pues a unas les agradará (provocando sensaciones quizá de placer) mientras que a otras les será desagradable (con el consecuente efecto contrario, de indiferencia ante tal obra). Una fuerza física como la de la gravedad no está sometida al estímulo subjetivo que pueda darse en un individuo que la experimente. Su explicación podrá ser atribuida a diversas causas, pero es claro que a todos mantendrá sujetos al piso.

De modo que afirmar que hay métodos científicos para explicar al arte es afirmar disparates. Por otro lado, Allan Bloom no es un científico, y su estudio sobre el pensamiento humano no hace de sus afirmaciones una ciencia. El comparar la adicción a un tipo de música con las drogas puede ofrecer el mismo resultado que comparar cualquier adicción a algo con la misma adicción a las drogas. Cualquier cosa comparada con las drogas será mala (adicción a la comida, adicción a la TV, adicción a los videojuegos, adicción a coleccionar cosas, adicción al automovilismo, adicción al cine, adicción al deporte, adicción a la lectura y por supuesto, adicción a la religión que se llama fanatismo). La adicción existe en muchas cosas que no se consideran malas por los cristianos, y lo que es malo es la adicción, no su relación con lo que se vuelve sustento de esa adicción, que en este caso es la música. Y es irrelevante que Allan Bloom sea un no creyente, porque para esos efectos, cuando de crítica bíblica se trata, no han citado los testimonios de excreyentes que abandonaron su fe por hallar las inconsistencias bíblicas en su estudio de las sagradas escrituras.

Haría falta que se demostrara qué efectos físicos malignos puede ocasionar la música (o el rock), que para este caso como antes he mencionado, sería virtualmente imposible medir tales menesteres con un estudio científico. Y es extraño y contradictorio que criticando las prácticas seculares y paganas de dicha música, el autor haga cita de Platón, pagano que escribió textos paganos, para sustentar sus abyectas afirmaciones. Habría además que preguntar de nuevo: ¿La adicción a la música cristiana “divinamente autorizada” no es criticable? ¿No es malo eso? ¿La adicción a la lectura de la Biblia debe ser considerada una buena adicción sólo porque se trata de la palabra de Dios? ¿Es bueno el fanatismo? Someto al lector otras citas de la misma fuente:

Si nosotros recorriésemos toda la tierra en la búsqueda de lo mas agresivo, malévolo y sin ninguna duda la música malvada en existencia, ciertamente no se encontraría nada que supere la música voodoo … originado como el acompañamiento en los rituales satánico y orgías, la música voodoo es la quinta esencia en la maldad de sus tonos… Sus múltiples ritmos, en lugar de integrarse en un todo coherente, son seguidos de un cierto conflicto entre ellos… Lo que es cierto, es que escuchando esta música está inmediatamente limitado por su sonido crudo y furioso… Musicólogos e historiadores están de acuerdo que los ritmos tribales africanos se trajeron a América y se transmitió al estilo de música que después fue llamado jazz. Porque el jazz y el blues fueron los padres del rock’n’roll, esto también significa que existe una línea descendente de las ceremonias del voodoo de África, a través del jazz, al rock’n’roll y a todas las otras formas de música de hoy (el pag. 189-190).

Otra vez información maquillada: ¿Cuáles musicólogos e historiadores? ¿Dónde puede uno comprobar su aseveración? Si al menos no ofrecieran sus opiniones como “hechos científicamente comprobados” les concedería el beneficio de la duda.

Tame cita entonces una búsqueda exhaustiva que apoya la tesis de los tradicionalistas: que la música, en general, puede ser específicamente que el rock influye en el cuerpo y en la naturaleza moral del hombre.

¿Cómo explicar entonces que haya algo llamado amusía? La poca o nula tolerancia de personas hacia cierto tipo de música o bien, hacia cualquier tipo de música hace que esta tesis caiga por completo. ¿Cómo el carácter de la sociedad puede ser influido por un género musical cuando la sociedad en sus matices, pluralidad y diversidad atiende a diversos géneros incluido el cristiano?

A la pregunta, “El cuerpo físico del hombre, es influenciado por la música”?, la búsqueda científica de hoy responde en seco con un sí. No hay una sola función del cuerpo que no pueda influenciarse por los tonos musicales (los arreglos)… La música ha demostrado que tiene influencia sobre la digestión, la secreción de los órganos, la circulación, la nutrición y respiración. Se ha descubierto incluso que los circuitos nerviosos del cerebro son sensibles a los principios armónicos” (el pag. 136).

Las plantas también tienen reacción a la música. Los animales igual. ¿Y los sordos? Es verdad que el sonido armónico causa reacciones físicas en los organismos. Pero en el ser humano las reacciones están siempre sujetas a la interpretación de lo percibido por el oído, al respaldo cultural, al nivel de conocimientos, etc. En pocas palabras, no puede funcionar igual ni medirse en ese sentido general en las personas individuales. De nueva cuenta, el autor está tratando de justificar mediante la manipulación y la omisión de datos su tesis.

Los investigadores han descubierto que acordes consonantes y disonantes, a intervalos diferentes y otras particularidades de la música, producen un profundo efecto en el pulso y en la respiración, a según, si su ritmo es constante, o interrumpido y agitado. La presión de la sangre se baja por los acordes sostenidos y se levanta por los acordes vivaces y repetidos. También se ha descubierto que la tensión en la laringe esta influenciada por la melodía, que algunos estímulos musicales tiene efecto negativo sobre los músculos del sistema óseo, que los ritmos del Rock pueden causar la pérdida del perfecto ritmo cardíaco y que algunos ritmos pueden causar enfermedades raras conocida como” epilepsia”” musicogenica” (hay 76 casos documentados hasta fines del 1984), eso causa un tormento tal que ha empujado a sus víctimas al suicidios u homicidio. Podemos ver claramente que la música influye en el cuerpo de dos maneras diferentes, con los efectos que el sonido produce en las células y los órganos, e indirectamente, influyendo en las emociones, que a veces se vuelven influenciables en numerosos procesos biológicos corporales (el pag. 137).

Continúan con las citas de David Tame (otro supuesto no-creyente). Aquí por igual no hacen mención de quienes fueron los investigadores que descubrieron tales conocimientos, ni cómo lo hicieron. No es posible creer tales cosas sólo porque lo decía el libro de Tame. Hay también ritmos de diversos géneros que provocan efectos similares en las personas y no se debe a su origen (que en este caso no es “siniestro, perverso, maligno y sexual”). Por ejemplo, la música country resulta insoportable para algunas personas, en algunos casos causa convulsiones que tienen un origen nervioso por su poca tolerancia a dichos ritmos. ¿Debemos pensar que su cuerpo está siendo destruido por ese hecho? Intente UD. Comprobar estas afirmaciones colocando un auricular a un sordo con música rock. Dígame cuál fue el efecto del experimento pasado un mes de constante “ataque” al sordo con la “agresiva” música rock.

Se lo puedo anticipar: Ninguno. Ahora pregúntese por qué razón los músicos como Mick Jagger no se han visto afectados por lo que aquí afirman estos autores siendo que Jagger lleva más de cincuenta años escuchando y ejecutando dicha música. Y no se diga sus seguidores que se cuentan por millones. Una estadística de 76 víctimas (en caso de ser cierta su afirmación) resulta un inconsiderable para sostener su tesis de que el rock hace “daño físico” a sus escuchas cuando casi todo el mundo escucha música rock.

Los resultados de la búsqueda en las plantas son sólidamente a favor del tradicionalista. No sólo la música rock detiene el crecimiento de una variedad de plantas, sino que tocando durante mucho tiempo, se produce su muerte. Incluso más extraordinarios son los descubrimientos del Dr. T. C. Singh, responsable de la sección del departamento de Botánica de la universidad de Annamalia, en India. Sus experimentos no sólo han mostrado que las formas musicales y algunos instrumentos (específicamente la música clásica y el violín) causan un veloz crecimiento en las plantas, pero que las generaciones siguientes de las semillas de estas plantas incorporaron en sus componentes genéticos (el ser más grande, más desarrollado mayor follaje etc.). Probablemente el mismo resultado pueda producir la música mala, obviamente en el sentido opuesto. El posible significado del resultado de los descubrimientos del Dr. Singh deben poner en sobre aviso a los fanáticos de la música rock (pag 141-145).

Por supuesto se necesita realmente ser muy ingenuo para creer semejante bobada, no creo que sea necesario aclarar quien es el supuesto Doctor T.C. Singh y cuál es la universidad de Annamalia. Bastaría preguntar en todo caso a un biólogo botánico si las plantas tienen memoria genética que predisponga a futuras generaciones a mejorar según la buena música que “escuchen”.

En sus comentarios finales sobre las raíces de los estilos y ritmos musicales, David Tame, un no creyente, con una perspicacia espiritual a menudo carente en muchos creyentes de hoy, toma posición contra la música rock: “mas allá de cada forma abusiva del sonido, es la música del rock el problema principal que nosotros tenemos que afrontar hoy… Es un fenómeno global; una pulsación incesante y destructiva que llega desde América y Europa a África y Asia.El efecto en el alma humana, es hacer casi imposible, el verdadero silencio interior y la paz necesaria para la contemplación de las verdades eternas… Es muy necesario, al día de hoy que alguien se atreva a ser diferente y separar del grupo que ha vendido su propia vida y personalidad a este sonido.. Yo creo firmemente que el rock, en todas sus formas, es el problema critico que nuestra civilización tiene que afrontar… si piensa sobrevivir” ( pag. 204).

Y esto es aún peor. ¿Qué credibilidad y seriedad puede tener una persona que piensa que el rock en todas sus formas es un problema que la civilización debe afrontar para sobrevivir? En lo personal creo que esto es una muestra de la más grande estulticia esgrimida por estos escritores cristianos. Argumentos realmente engañabobos por el uso de terminologías pseudo científicas y la cita de trabajos de investigación inexistentes o fallidos que hace tiempo se demostraron falsos.

Para el mundo es imposible separarse de la ilusión y de los placeres carnales; no tiene el deseo ni el poder de hacerlo aunque lo desee…

Perdón… Escuchar música no es un placer carnal.

Las recientes búsquedas médicas que plantean la moción de la no-neutralidad presunta de la música: El Dr. El John Diamond, ha dirigido una búsqueda exhaustiva en los efectos médicos causados por la música. Él ha notado que el hombre es un ser rítmico en lo concerniente a la el respiración, la pulsación cardiaca, el pulso, el lenguaje y el andar, y que cuando el ritmo de la música responde a lo natural de ese cuerpo, produce un estado de éxtasis, de prontitud reactiva y de paz, y que da energía a la mente y al cuerpo, facilitando el equilibrio y el autodominio. (Estos descubrimientos de nuestros días, confirma lo que dice la Biblia – (l Sam 16:15-17 y 23).

Esa alusión a la Biblia no habla de lo que aquí afirman. Por más que le he buscado no he hallado relación. Además su afirmación está sujeta al nivel de aceptación y “degustación” de la música en cuestión por el escucha, o de lo que le produzca paz, tal como al “metalero” la música de Judas Priest o Black Sabbat o cualquier otro grupo del género Heavy Metal o similar pueda producirle un estado de tranquilidad por más inconcebible que esto pueda sonar a quienes no disfrutan dicha música.

…Dr. Sacks explica que “La base neurológica de la reacción a la música son sólidos y puede de hecho permanecer después de las lesiones a los dos hemisferios,” (Reader`s Digest, Agosto de1992).

Es decir, ninguna cita de “American Scientist”, “National Geographic”, “Discover Magazine”, ni tampoco revistas de divulgación de ciencia dura, boletines informativos de institutos de investigación (los verdaderos Science Journal). Sus citas se limitan a la revista de dudosa calidad intelectual Reader’s Digest, la cual no está de más decirlo, no divulga nada de ciencia.

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Indomitus Homo Nomine; reiniciando el proyecto de Tumbaburros.

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