Por respeto al cómic

Portada del #20 de Karmatron y los transformables, en la que se puede apreciar un plagio hacia la obra de Frank Brunner y el número 4 de Doctor Strange de Marvel Comics.
Personajes creados por Óscar González Loyo. © Ka!-Boom Estudio.

En pleno auge de la década de los 80, destacaron en México diversas historietas de las que mencionaré únicamente a “Karmatron”, un poderoso guerrero místico que se transformaba de un joven de cabello blanco a un titán con armadura (aclara su autor que no era robot aunque muchos que compramos la historieta eso pensamos) y que combatía a Azura, un malvado antagonista poseedor de las artes oscuras y envilecido a tal grado que vivía aislado de todo y de todos en una caverna. Fue tan grande el auge de dicha historieta que su autor no cayó en cuenta cuando dejó de ser un producto de entretenimento (como lo eran y siguen siendo muchos cómics) para volverse un producto del adoctrinamiento de bajo nivel donde se promovían supercherías similares a las que difundían revistas como Año Cero (que a finales de los 80 y 90 se comenzó a vender en México).

Aunque valdría la pena centrarse en Karmatron y su “miscelánea karmatrónica”, me enfocaré en esta primer ocasión del año (y primer publicación desde que re-re-reabrimos Tumbaburros) en su autor Óscar González Loyo (México, CDMX, 1959). Ganador de un premio Esiner (es uno de los pocos mexicanos que lo han obtenido) y conocido por su trabajo en historietas de los EE.UU. como Looney Toons y Los Simpson, lleva años sumido en una especie de desprestigio, al parecer ganado con creces, debido a que se le ha acusado de ser plagiario, pero lo más grave en mi opinión, de ser una especie de mesías y sectario.

Hace algún tiempo me enteré sobre esta acusación que hacen a González Loyo, y no me parece cualquier cosa si consideramos algunos hechos en absoluto innegables y hasta ratificados por el propio artista ganador de un Eisner:

  1. Tiene a un grupo de gente viviendo con él.
  2. Se presenta a sí mismo como un “humilde contactado”.
  3. Promueve un discurso no sólo irracional, sino anti-intelectual y anticientífico.
  4. Alecciona a otros sutilmente a creer lo mismo que él.
  5. Alienta a sus seguidores a seguir su mismo camino, el camino de un “guerrero” espiritual.
  6. Se vale de su figura de reconocido ganador de un premio Will Eisner para descalificar a otros artistas y al mismo tiempo, eregirse como una eminencia que pasa del mundo del cómic al mundo de lo esotérico.

No es pues poca cosa el asunto si tomamos en cuenta que el punto 1 nos lleva al dato de que algunos de los integrantes de su estudio llevan con él más de dos décadas bajo el mismo techo. Si bien Óscar afirma que no obliga a nadie a quedarse en su “estudio”, lo cierto es que ninguna ley (incluidas la de derechos humanos y la laboral) avalaría su proceder reteniendo a personas que con él llegaron jóvenes y que hoy en día siguen exactamente iguales que cuando iniciaron, sin dinero (porque no se les paga), sin diploma, título, constancia laboral o algún documento que pudiera servirles si decidieran migrar a un empleo remunerado y estable. También es sabido que los “ocupa” para realizar diversas tareas que van desde el aseo doméstico, la preparación de la comida, la compra de víveres, la realización de trabajos “freelance” para alguna empresa que solicita sus servicios, y hasta para el cuidado de mascotas y seres queridos, que en este último rubro se ha sabido que sus padres no se encuentran bien de salud debido a su longevidad. A todo esto agreguemos que ninguno de sus allegados le critican o le cuestionan.

Sobre el punto dos hay mucho qué decir si comenzamos diciendo que González Loyo se ha no sólo hecho amigo de charlatanes deleznables como Jaime Maussan, Jonathan Reed y Sixto Paz, sino además fungió como su defensor y hasta promotor (en el caso de Sixto Paz, a quien estuvo a punto de hacerle un cómic sobre su experiencia de contacto extraterrestre). Afirma también Óscar, que mantiene contacto con una entidad dimensional/extraterrestre/no-biológica llamada Samed la cual además, dice le proporcionó 30,000 millones de relaciones sexuales por tan solo tocarle la mano (audio disponible en enlaces), o que le ha dado paseos en su nave interplanetaria con apariencia de “discotheque” por aquello de las luces. Esta entidad a la que Loyo se refiere como un “Maestro Dimensional” habría de revelarle datos a futuro al artista del cómic mexicano, como que no habría de qué preocuparse porque ya habían anticipado que Donald Trump no ganaría la presidencia de los EE.UU. y sin ningún pudor en su programa de radio en Katun Media (martes y jueves 9:00 de la noche) rectificaría lo que parecía ser un error del ser dimensional con la pobre justificación de que “habrían estado haciendo otros movimientos”. A saber; de lo poco que he escuchado en su programa, también alecciona a sus escuchas a creer en temas fantasiosos como la tierra hueca (que de teoría no tiene nada), la convivencia de dinosaurios con el homo sapiens, la visita de diversas razas extraterrestres a nuestro planeta y su directa intervención con gobiernos, manipulación de la biología local, y hasta la provisión de armamento (aunque eso ya está regulado por una “Confederación Intergaláctica”), al final de cuentas nos vienen a traer un conocimiento de evolución espiritual para trascender a otro plano dimensional, nada diferente de lo que promovían “Do” y “Ti” de Heaven’s Gate o incluso David Koresh y los así llamados “davidianos” que por cierto, vivían en una comuna, trabajando sin salario y bajo el esquema de “permanencia por cuenta propia”, similar al de Kaboom Estudio.

Sobre el punto #3 también habrá material a futuro si consideramos que además de difamar a personajes como Carl Sagan (de quien afirma era contactado) o Stephen Hawking (de quien afirma está frustrado por su enfermedad), alienta a sus escuchas a negar el propio intelecto bajo el esquema de “lo intelectualoide” o “lo intelectual versus lo espiritual”, ignorando por completo a lo que se refiere precisamente la palabra intelectual. Irracional porque ante la pregunta de sus “radioescuchas” sobre temas como la tierra hueca, los unicornios, los extraterrestres o dragones, les responde de forma afirmativa sobre lo “real” de dichos temas sin ser nunca cuestionado. Anticientífico porque mientras difama científicos y denosta a la ciencia, pretende conocer sobre astronomía, geofísica, medicina o paleontología por mencionar algunas.

Sobre el punto cuatro es innegable que no solo quienes viven con él han asimilado el tipo de pensamiento que promueve (el mágico e irracional), sino que algunos de sus escuchas a través del tiempo parecen haberse convencido de tales cosas.

Sobre el quinto punto es claro que una y otra vez sugiere que vivir en una casa aislado de todo por pasar el día entero dibujando, es un camino de sufrimiento que de ser seguido, brindará grandes satisfacciones a aquellos que lo sigan, porque como él, podrían llegar no sólo a ganar un Eisner (cosa que yo deduzco), sino ser “alguien ante la naturaleza y el cosmos”.

Sobre el punto final no hay que escuchar todos los programas para darse cuenta de ello, ya que Óscar González Loyo incluso en sus apariciones en programas de televisión se presenta como una figura de autoridad (con un premio Eisner).

Si bien los paralelismos que Ka!-Boom estudio mantiene con las sectas siguen siendo sutiles en algunos casos, lo cierto es que pasa lo mismo si lo comparamos con los charlatanes usuales del mundo paranormal. Y esto se debe a que a González Loyo lo conocen más como un autor de cómics (muy desprestigiado) que como un vividor de las creencias de la gente ingenua, al menos no se ha sabido que adoctrine directamente a la gente con una publicación (que Karmatron no entra así en esta categoría), ni se ha sabido que haya recaudado dinero de sus seguidores para digamos, traer a Samed ante la presencia del mundo entero. Al parecer tendremos mucho de qué hablar en el futuro y mientras dejo estos enlaces interesantes que deben ser consultados por toda persona curiosa ante la charlatanería y superchería promovida por Óscar González Loyo y su estudio Ka!-Boom.

About Indomitus Homo Nomine 5 Articles

Indomitus Homo Nomine; reiniciando el proyecto de Tumbaburros.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*